... Y en un instante pasó por mi mente: ¿Dejo las cosas como están? ¿Salto la verja que puse en la terraza para proteger a los niños de una eventual caída? ¿Enciendo la tele?... Y como mal menor encendí la tele para intentar dormir y despertarme en otra realidad... Vano intento

3 comentarios:

Oscar dijo...

Chachooooo llámame

Terremoto dijo...

Ya te digo, cada vez que miro la tele me dá hasta repelús. Besitos

Pedro dijo...

No estés tan segura que la tele está fatal