A los que aman con desazón.


A todos los amigos que viven su enamoramiento con desazón, incluso con heridas, les quiero dedicar este precioso poema de Lord Byron, que creo que ya publiqué alguna vez, pero que indica como hasta el amor, tras el primer momento de efusión, necesita también respirar, calmarse y ser controlado, como todo, por la cabeza.




Así es, no volveremos a vagar

Tan tarde en la noche,

Aunque el corazón siga amando

Y la luna conserve el mismo brillo.

Pues así como la espada gasta su vaina,

Y el alma consume el pecho,

Asimismo el corazón debe detenerse a respirar,

E incluso el Amor debe descansar.

Aunque la noche fue hecha para amar,

Y los días vuelven demasiado pronto,

Aún así no volveremos a vagar

A la luz de la luna.

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